La otra cara de la muerte
Ejercicio Práctico
Reflexión
Cuando alguien muere, no desaparece el amor, ni los recuerdos, ni su huella en nosotros. Solo cambia la forma de estar presentes.
La muerte nos invita a detenernos, a mirar adentro, a valorar lo esencial.
La muerte nos recuerda que no tenemos todo el tiempo del mundo, pero sí tenemos este momento, este abrazo, esta sonrisa, esta palabra.
Ejercicio Práctico
Cierra los ojos, respira profundo y piensa en alguien que ya no está.
Imagínalo frente a ti.
Dile lo que no pudiste decir.
Escucha lo que su alma te responde.
Y, cuando estés lista, despídete con amor.
Respira y siente su presencia de otra manera.
La muerte duele… pero también puede enseñarnos a vivir con más conciencia, más amor y más gratitud.
